¿Qué querías tú? ¿Qué querías tú de verdad?
Me fui, sin mirar atrás, el día que descubrí que me había quedado con las ganas y que tú no te habías quedado conmigo.
"¿Como has dejado pasar el frío dentro de ti? Ha provocado un ciclón. Lo ha destrozado todo."
Supe que esto no iba a acabar nada bien y pensé en todas esas veces que mi intuición estaba en lo cierto, la había ignorado y al final tuve que decirme a mí misma "te lo dije" y lloré de rabia al comprobar que las respuestas estaban siempre conmigo pero que jamás había logrado descifrar cual era la pregunta.
¿Qué quieres tú? ¿Qué quieres tú de verdad?
Hablas sin parar. Hablo sin parar. Palabras vacías de contenido hasta que una hace crash y todo estalla de nuevo. Tiemblo en mi cuarto pensando en todas las cosas que nunca te dije y aún peor, en todas las cosas que jamás me dije a mí misma. Tú dejas de comprender todo ese sinsentido que sale de mi boca. No me oyes. No me escuchas. No me ves. No existo. Yo te grito, te observo, pienso en tus ojos, pura poesía, y deseo que algún día mis palabras puedan expresar tanto como ellos.
Llega el frío, la distancia, el echar de menos siempre a alguien, el deseo constante de que estas manos sean otras manos, de que ese cuerpo que me abraza ahora sea otro cuerpo, de que esos besos sean otros besos. El frío, los cuerpos entumecidos, el adiós disfrazado de hasta mañana, el rencor. Ahora ya no hay lugar al que volver, al que querer volver. Mis manos entumecidas no pueden tocarte. Soy de hielo.
Y tú no te derretirás jamás.
Me fui, sin mirar atrás, el día que descubrí que me había quedado con las ganas y que tú no te habías quedado conmigo.
"¿Como has dejado pasar el frío dentro de ti? Ha provocado un ciclón. Lo ha destrozado todo."
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