A ti podría decirte que, desde que te vi aparecer, rompiendo las aceras a cada paso y trayendo la ilusión por bandera, mi casa está donde tú estés. Cualquier lugar podría ser mi hogar si eres tú quién abre la puerta. Mi corazón coraza es tu casa ahora.
A ti podría decirte que, me has hecho mejor persona, más fuerte y más valiente. Has visto un punto de luz entre tanta oscuridad y lo has hecho tuyo. Me has hecho quererme, queriéndome. Me has hecho mujer con tus manos y contigo he volado muy por encima de lo humanamente posible.
A ti podría decirte que, contigo he vuelto a creer en el amor. En el bueno. En ese tipo de amor que te rompe los huesos y te hace querer ser cada día mejor. El amor desinteresado que no entiende de rosas ni de claveles. El que te hace creer que todo es posible y que la felicidad está cerca siempre. El amor que te impide marcharte y que te deja atado a un quizás. Tu "quizás". Tú, quizás.
A ti podría decirte que, no quiero plantearme un futuro en el que no pueda enredarme en tu pelo al amanecer. Que quizás te espere hasta el fin de mis días y quizás no me importe hacerlo. Que te he estado buscando durante toda mi vida y has llegado cuando ya había dejado de buscar. Que mi única salvación son tus palabras y que me he mirado en tus ojos tantas veces que ya no recuerdo como son los míos. Has besado todas mis cicatrices eliminando con tu boca todo rastro de miedo y rencor de mi piel. Me has hecho el amor y he sentido como se lo hacías a todo el universo. Todo el universo estaba en mí. Tú eras todo el universo. Tú eres todo mi universo.
A ti podría decirte que, te he visto fallar y perder la fe y no podría haberte amado más. Te amé cuando te vi temblar de frío y de miedo esperando algo que nunca llegaba. Te vi odiando al mundo por no poder soportar tanta intensidad. Te amé cuando te vi ser un incomprendido que tenía siempre mucho más de lo que le permitían dar. Te vi amar al amor y soñar con perderte en unos brazos que por fin calmasen toda tu espera. Vi el deseo y las ganas en tu mirada y desde entonces no he podido mirar otra cosa. Aún no he podido dejar de verte. Aún no he podido quitar tu fuego de mi piel.
A ti podría decirte que, te quiero muy por encima de lo que mis torpes y necias palabras puedan llegar a abarcar. Que confio en ti y en el desorden que has provocado en mi corazón. Que te deseo toda la felicidad del mundo, aunque no sea a mi lado. Que nunca me iré de tus días y que ojalá hubiera llegado mucho antes de perder la fe. Que en mis paredes puedes ver que mis sueños son tus sueños y que siempre he querido darte lo que tú siempre has necesitado. Que todo lo que sueño está entre interiores y que nada me haría más dichosa que verte fallar, follar, perder, reír, soñar, mirar, cantar, leer, dormir, vivir... a mi lado... todos los días de mi vida. Que todo el brillo de tu alma nunca me ha dejado de hablar. Que no quiero dejar de combatir ni que la luz se apague. Lo siento. No acierto.
A ti podría decirte que, te quiero y te espero. Y que me fallan las palabras cuando lo que tengo que decirte me desborda el alma. Que ojalá entres en mi coraza sin pedir más permisos y te quedes. Te quedes, por fin. Me veas, por fin. Me quieras, por fin.
Siempre acabo en ti.
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