Escribo sobre todo lo que pudo ser y se convirtió en pesadilla y sobre el día que descubrí que Paris n´existe pas.
miércoles, 18 de noviembre de 2015
De veras
¿Como lo hacemos ahora? ¿Como volver a ser nosotros sin dejar de ser tú y yo? Te echo de menos y apenas siento nada. Sólo presiento. Presiento que te echaré de menos hasta que la vida se rompa y que acabaré arrepintiéndome de no quedarme a tu lado para verte crecer. Me veo a mí misma en mi lecho de muerte lamentando no haberte dedicado más que un mísero año de mi vida. Ojalá fueras uno más, como yo lo soy para tí. Solo un ser humano más. Pero no. Y temo al arrepentimiento del final, el de no haber disfrutado de tu presencia todo lo que la vida me permitiese. No entiendo. Hace un rato nos estabamos riendo a carcajadas en tu coche. Echo tanto de menos tu casa... Las risas, los abrazos, las películas tontas, las cenas compartidas, los paseos de la mano por la playa y tus ojos. Ya lo sabes. Siempre echaré de menos tus tristes, grandes y pueriles ojos verde esperanza. Una esperanza que ahora ya no existe. Se ha ido como tus ganas de verme, como mi disciplina, mis sueños y tus consecuencias. El círculo se cierra porque así ha de ser, aunque jamás llegue a comprender el motivo real. Nada es tan triste como decir adiós para siempre a quién quieres para siempre. Nada que me provoque más impotencia que haber asumido todas las consecuencias para al final quedarme sin nada. Nada peor que la ausencia, el desapego y la distancia para quién quiere, de veras. De veras, te quiero.
Siempre serás un niño para mí. Y siempre mi niño, pero nadie nos recordará (ni nosotros mismos). Y no hemos logrado cambiar el mundo (ni a nosotros). No hemos logrado más que daño y rencor y destrozar nuestro hogar. No hay noticias. No nos ha separado la vida. Nos hemos separado nosotros.¿Como podría perdonar algo así?. No puedo. No quiero. No debo.
Eras lo único innegable y ahora yo tampoco creo en nada. Ya no espero nada. Ya no pienso nada. Ya no acepto ni admito. Quiero estar dormida y que puedas alumbrarme en la oscuridad.
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