miércoles, 22 de octubre de 2014

Dime que es mentira todo

"Algún día todo este dolor te será útil" leí hace no mucho tiempo en uno de mis libros de cabecera. Tú aún no existías, pero yo ya te pensaba. No tenías rostro aún, pero el corazón era el tuyo. Lo sé. Lo sé porque cuando por fin apareciste supe que yo ya te había amado antes. A veces, la vida premia mi larga espera con delirios de claridad inmensa e intensa en los que corazón y cabeza se unen en un "Sí. Aquí está. Por fin ha llegado.".

El miedo quiso que lo boicoteara todo. Y eso hice durante mucho tiempo. Tirarte piedras, ponerte a prueba, jugar con fuego y contigo, irritarte, desesperarte... Perderte. A fin de cuentas, sabía que te irías. Ese es otro de los delirios de claridad que me acompañan siempre: "People always leave.".

Han pasado un millón de semanas y unos cuantos domingos desde ese primer momento, y aún sigues aquí. A veces, incluso dudo de que te vayas a ir. Quizás eres la horma que le faltaba a mi zapato. Quizás sí, aunque tú no lo sepas. Quizás sí, aunque yo no pueda parar de pensar en despedidas.

Aunque tú aún no lo sepas, hace tiempo que he abierto mis ventanas para ventilar mis rincones y que tú encuentres todo limpio y ordenado cuando por fin vengas. Aunque tú no lo sepas, me he acostado a tu espalda y al llegar la mañana me he perdido en tus sueños. Aunque tú aún no lo sepas, nadie me ha amado jamás como tú me has amado, aunque sea un rato, aunque fuese un rato. Aunque tú no lo sepas, te he buscado por mil bares sin acabar de entender porque no podía dejar de buscarte. Aunque tú aún no lo sepas, eres el único que me ha tocado el alma mucho antes de tocarme la piel. Yo ya había hecho el amor contigo mucho tiempo antes de tocarte.

Pero puede que sí, que tú ya lo sepas. Porque tú eres yo. Y nadie me conoce como tú, sin apenas conocerme. Nadie me toca como tú, sin apenas tocarme. Nadie me habla como tú, sin apenas hablarme. Nadie me besa como tú, sin apenas besarme. Nadie me apoya como tú, sin apenas apoyarme. Nadie como tú, porque tu infierno es mi infierno. Tu luz es mi luz.

Pero ahora dime que es mentira todo. Que tú también lo sientes. Que tú tampoco has sentido jamás esta conexión con nadie. Dime que es mentira todo. Que sólo te vas porque tienes miedo, pero que volverás pronto. Dime que te da vértigo quererme porque llevas media vida buscándome y ya habías perdido la fe. Dime que un día entrarás en esta casa, sin pedir permiso, y me dirás. "Perdona que llegue tan tarde. Prometo intentar compensarte. Vén. Acércate a mí. Deja que te vea.".







"Dime que es mentira todo. Un sueño tonto y no más. Me da miedo la enormidad donde nadie oye mi voz."






No hay comentarios:

Publicar un comentario